Alzó sus manos esposadas. Así salió anoche Nelson Virreira Meneces del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, luego de que un juez determinara su detención preventiva por seis meses en el penal de San Sebastián Varones.
La medida fue dictada dentro de un proceso por los presuntos delitos de atentado contra la seguridad de los medios de transporte, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos, relacionados con las movilizaciones y bloqueos que se extendieron por más de 50 días en el país.
Virreira fue trasladado e ingresado anoche al penal, donde permanecerá mientras se resuelve la apelación presentada por su abogado, Jhon Rioja.
El jurista cuestionó la decisión judicial y sostuvo que fue adoptada bajo “presión política”. Afirmó que algunos elementos fueron valorados de manera errónea y que, en su criterio, se vulneró el debido proceso.
Mencionó, entre otros aspectos, una “incongruencia aditiva” por la incorporación de una prueba que, según dijo, no estaba contemplada en la resolución de imputación formal. También cuestionó que la declaración de Virreira haya sido utilizada para “autoincriminarlo”.
El abogado señaló además que no se valoró adecuadamente la documentación presentada sobre la profesión de Virreira, quien es sociólogo, y su domicilio. Agregó que entregaron su pasaporte y que, a su criterio, se tomaron en cuenta sus viajes como un elemento de riesgo procesal, pese a que el último se realizó hace seis años.
Rioja espera que la sala que conozca la apelación revoque la detención preventiva de Virreira.
El dirigente campesino es afín al evismo y es investigado por su participación en las movilizaciones y bloqueos registrados durante más de 50 días en el país.


